La Befana: la vieja magia que llega con la Epifanía
Hay personajes que no necesitan brillos ni coronas para dejar huella. La Befana es uno de ellos. Mientras el mundo recoge los adornos y las luces empiezan a apagarse, en Italia aún queda un último destello de magia: el vuelo nocturno de una anciana de rostro arrugado, escoba en mano, que recorre los hogares la noche del 5 al 6 de enero. No trae miedo ni castigos severos, sino una mezcla de ternura, tradición y un toque de travesura que solo los viejos mitos saben conservar. Un origen entre cenizas, estrellas y antiguas diosas La historia de la Befana se pierde entre leyendas. Algunos dicen que era una mujer que, al no unirse a los Reyes Magos en su viaje hacia el Niño Jesús, decidió buscarlos por su cuenta, repartiendo regalos a cada niño que encontraba por si acaso era él. Otros la vinculan a antiguas figuras femeninas precristianas, guardianas del hogar y del ciclo agrícola, que visitaban las casas para bendecirlas con abundancia. Sea cual sea su o...