Umbra: El nombre perdido
La ciudad brillaba como si respirara. Las líneas de luz recorrían las calles, y cada torre parecía recordar su propósito. Pero en medio de aquel resplandor, algo faltaba: una palabra, un sonido, un origen. Lía lo sintió primero. —Umbra está viva —dijo—, pero aún no sabe quién es. Milo miró el reflejo del agua en la fuente. Allí donde antes se podía leer Vuelve , ahora solo quedaba un espacio vacío, como si la ciudad esperara que alguien completara su nombre. —Está buscando su voz —susurró. El Guardián levantó la linterna y la luz se reflejó en el aire. —Toda creación necesita un nombre —dijo—. Sin él, la memoria se disuelve. De pronto, el viento comenzó a girar alrededor de la fuente. Las luces se reunieron en espirales, formando símbolos antiguos que flotaban sobre el agua. Entre ellos, una palabra comenzó a delinearse, pero aún estaba incompleta. Lía extendió la mano. —Umbra… ¿qué nombre olvidaste? La figura de la ciudad reapareció, hecha de sombra y resplandor. Su voz er...