Umbra vuelve a hablar
A veces, detenerse no es perder el ritmo, sino escuchar lo que el tiempo intenta decirnos. Y en ese silencio, Umbra también ha seguido respirando, esperando su momento para volver a hablar.
Hoy retomo el hilo, con la misma emoción y calma que se siente al abrir una puerta que nunca estuvo cerrada del todo. Porque las historias, como la vida, no se detienen: solo cambian de voz.
Así, antes de continuar con la vigésima tercera historia, dejo este pequeño recordatorio: volver no siempre significa empezar de nuevo, sino reconocer que seguimos siendo parte del mismo viaje.
Umbra vuelve a hablar.
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